lunes, 5 de septiembre de 2011

Educar -nos para la ternura

El tacto y el contacto son los aspectos de la eutonía, más importantes, que podemos aplicar en nuestras relaciones pedagógicas – afectivas. ....

El afecto y la ternura son su resultado más fructífero. Sabemos que el contacto con la madre –o con quien ejerza su papel- es vital para el niño, como nos demostraron los descubrimientos de René Spitz entre otros. ....

La piel, como órgano del tacto, del contacto y del afecto, es el mayor órgano sensorial y las sensaciones son el alimento básico del cerebro. ....

El contacto es esencial para reconocer el propio cuerpo y diferenciarlo del exterior; para acrecentar la imagen corporal; para proporcionar autonomía, seguridad, confianza, mejor comunicación y aprendizaje, entre otros aspectos, como multitud de investigaciones han demostrado. ....

De ello se pueden beneficiar fundamentalmente, aquellos niños con necesidades especiales, pero además cualquier persona en cualquier etapa de su vida: niños, adultos, ancianos. Como estimulación sensorial -cerebral-, y sobre todo como medio de comunicación afectiva.....

Educar-nos. –Antes de pretender educar a otros, eduquémonos a nosotros mismos. Aunque, también es cierto, que nos educamos a nosotros, “educando a otros”, porque la educación, como casi todo en nuestra vida humana, supone inter-relación-.

  • Educar-nos para la ternura es hacernos más delicados, más tiernos, más dulces, más suaves, más finos, más sensibles, más disponibles, más flexibles, más fluidos, más atentos, más comprensivos…
  • La ternura radica en el tacto, en la actitud, en la voz, en el ambiente, en la comunicación, en la empatía.
  • Implica “eutonizarnos”: reequilibrar, afinar, modular, armonizar,… nuestro tono, con el objetivo de conocer, controlar y diluir nuestras tensiones, emociones, preocupaciones, para no transmitirlas a los demás mediante el tacto, la actitud, la voz, etc.

  • Significa:

- No transmitir tensión, crispación, emoción negativa, estado de ánimo, preocupación.

- No crear dependencia

- No seducir

  • Educar para la ternura significa aprender a ser afectuosos y respetuosos

- dar sin querer recibir

- dar si el otro quiere recibir

- dar sin imponer ni invadir

- dar protección

- dar seguridad

- sentir a la otra persona

- reconocerla como ser único. –respetar su individualidad-

· Es distender pero también energetizar, vitalizar

· Dar el tono que el otro necesita

· Dar calma y tranquilidad, o ánimo y valor

· Estimulación sensorial

· Integridad corporal y psíquica

Educar significa no actuar por deber sino por placer. Hacer agradable la presencia del otro. Comunicarle la alegría y el placer de vivir. Hacerle sentir su cuerpo como principal fuente de realidad y de realización. A través del cual siente su entorno, se comunica y se valora.

Fuente: Tecnicas Corporales Tercera Edad

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