martes, 1 de noviembre de 2011

TDAH: Estrategias Escuela-Salud-Familia


1. INTRODUCCIÓN

El TDAH es un trastorno crónico de origen neurobiológico consistente en una alteración de los neurotransmisores en el circuito de la noradrenalina y la dopamina, que se debe a múltiples factores, el cual puede provocar a quien lo padece, dificultades en la inhibición y el autocontrol, la planificación, la memoria de trabajo a corto plazo, fijar la atención en nuevos estímulos y la elección de información relevante frente a la irrelevante.

Los profesionales expertos en TDAH han estructurado los síntomas y signos de este trastorno, lo que facilita su diagnóstico sistemático, y a su vez transmiten a la sociedad que este cuadro es una entidad con un orden y sentido en sus manifestaciones clínicas que permiten un tratamiento.

Sus síntomas principales son inatención o dificultad para concentrarse, hiperactividad e impulsividad (parecen incapaces de controlar sus reacciones inmediatas o de pensar antes de actuar) inadecuados para su edad. Pueden manifestarse todos o predominar el déficit de atención o la hiperactividad-impulsividad.

Estos síntomas se manifiestan en varios entornos (familia, escuela, amigos) y, a veces, son lo suficientemente importantes como para afectar al aprendizaje escolar y de relación social en un entorno cada vez más exigente en comunicación y nivel de conocimiento.

El niño o adolescente con TDAH no tiene un problema de inteligencia o de razonamiento, sino de organización y de autocontrol de la atención, las emociones, la conducta y la relación social.

Por todo ello es fácilmente comprensible la importancia de un diagnóstico precoz para disponer de las medidas necesarias, farmacológicas y psicopedagógicas, individualizadas para cada niño y de esta forma lograr que se mejore la atención, se reduzca la inquietud e impulsividad, se mejore su autoestima, sus técnicas de estudio y sus relaciones familiares y sociales.

2. DESCRIPCIÓN DEL TRASTORNO

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad se encuentra recogido tanto en la clasificación CIE-10, como en el DSM-IV-AM, y se describe como “un conjunto de síntomas que reducen la capacidad de atención y en determinados casos aumentan la impulsividad cognitiva y/o motora”, trastorno que puede presentarse acompañado de otros síntomas y comorbidades.

El TDAH es una condición o patrón de comportamiento inadaptado, de base neurobiológica, iniciado generalmente en la infancia, cuyos síntomas básicos son de carácter cognitivo-conductual: falta de atención, hiperactividad e impulsividad.

Para un diagnóstico fiable es necesario que se den estas circunstancias con mayor intensidad y frecuencia, que se mantengan en el tiempo, y que al menos se empiecen a manifestar desde los siete años, aunque existen muchos caso en que se han manifestado desde edades más tempranas.

Es importante reseñar que los trastornos del comportamiento anteriormente descritos presentan un elevado índice de comorbilidad, tanto con otros trastornos psiquiátricos (por ejemplo, los tics, abuso de sustancias, trastornos afectivos, etc.), como entre sí. Así se calcula que la mitad de los niños y niñas con TDAH tiene además otro trastorno del comportamiento, bien Trastorno Negativista Desafiante o Trastorno Disocial, lo que empeora el pronóstico y aumenta la complejidad de las medidas terapéuticas y educativas (Mar Domingo, 1994).

3. CRITERIOS EPIDEMIOLÓGICOS

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una dolencia clínica con una prevalencia entre la población infanto-juvenil de un 5 a un 7%. El 60% de los afectados mantiene los síntomas hasta la edad adulta, y representan alrededor de un 4,5% de la población.

4. CARACTERISTICAS DEL NIÑO CON T.D.A.H

4.1. Atención y Concentración

· Dificultad a la hora de establecer un orden en sus tareas o pequeñas responsabilidades en casa.

· No son capaces de mantener la atención durante un tiempo normal.

· Le cuesta ponerse en marcha (para vestirse, hacer las tareas o deberes, pues se distraen fácilmente con cualquier estímulo.

· No prestan atención a los detalles, cometen errores por descuidos.

· Presentan problemas para mantener la atención hasta finalizar sus tareas.

· Pierden u olvidan cosas necesarias, (agenda, abrigo, bufanda, cartera, deberes)

· Parecen no escuchar cuando se les habla.

· Olvidan realizar sus tareas cotidianas (cepillarse los dientes, recoger la ropa, hacer su cuarto).

4.2. Impulsividad

· Con frecuencia actúan sin pensar.

· Hablan en momentos poco oportunos, o responden precipitadamente a preguntas que no se han terminado de formular.

· Le cuesta trabajo obedecer órdenes, porque no están atentos cuando se les formula.

· Suelen ser poco precavidos y olvidan planificar, no tienen preparado el material para hacer los deberes, etc.

· Interrumpen a menudo durante juegos y explicaciones.

· Tratan de resolver los problemas y situaciones de forma rápida y poco reflexiva.

4.3. Hiperactividad

· Son inquietos y agitados.

· Corren y saltan en situaciones inadecuadas.

· No son capaces de estar sentados, van de un lugar a otro sin motivo aparente.

· Juguetean con frecuencia con pequeños objetos entre las manos.

· A menudo canturrean o hacen ruidos inapropiados con la boca.

Fuente: http://www.fnc.org.ar/tdah.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada