martes, 24 de enero de 2017

Conoce 10 indicadores de maltrato emocional

Cuando el nivel de autoestima personal es muy bajo, cuando se ha vivido en familias con una predominancia grande de una persona sobre la otra, (sea el hombre o la mujer), es muy fácil que existan dificultades en identificar los propios sentimientos y, por lo tanto, solicitar ayuda.  Puede que alguien en tu entorno esté viviendo un cierto grado de maltrato emocional y que lo vea sencillamente, como “normal”. Podemos hacer algo si identificamos algunos indicadores de violencia emocional. 

El maltrato emocional es difícil de detectar cuando ocurre “puertas adentro”, en el hogar.  Los niños suelen modelar el comportamiento de los padres. Si la fuerza del padre o madre dominante es muy fuerte, surgirá una actitud de sumisión, de no levantar la voz, no expresar el propio criterio. Se ira instalando la extrema adaptación a los gustos y criterios del otro, la resignación a una vida de sometimiento. Las bases para sufrir maltrato emocional, incluso físico, están asentadas.

Es muy importante que, desde la comunidad educativa, es decir, padres y familia más cercana, profesores, educadores, orientadores, se ponga atención a indicadores como los que señalamos, para poder prestar lo antes posible la ayuda emocional, psicológica, social y asistencial necesaria para prevenir la violencia familiar o de género: 

1.Actitud sumisa y pasiva. Se caracteriza por ser muy adaptativo y complaciente. Fácil de llevar, asume con facilidad el criterio de otra persona a la que considera superior. 
2.Baja autoestima, sentimientos de no valer, de no ser suficiente. Se considera poca cosa, sin cualidades propias que le distingan. 
3.Sentimientos de vergüenza. Las causas para justificar la vergüenza pueden ir desde el aspecto físico, las condiciones sociales, o económicas.
4.Sentimientos de culpa. Ante una discusión familiar, es fácil que la persona se sienta responsable de los conflictos, de no ser suficientemente “buena” o de no saber responder como se espera de ella. 
5.Aislamiento. Al no considerarse suficiente, es frecuente el aislamiento, no socializar, el retraimiento en la casa. Tiene dificultad para tener amigos de verdad. 
6.Inestabilidad emocional. Con frecuencia se siente triste, sin causas aparentemente justificadas. Tiene ganas de llorar, y al tiempo, con cualquier pequeño halago o reconocimiento, se siente muy bien. 
7.Dificultad para confiar en los demás. Siente recelos, pensamientos de sospecha, imaginaciones sobre las intenciones de los otros sobre ella.
8.Alteraciones del sueño, dificultades para dormir profundamente, insomnio, estados de alerta extrema seguidos de abatimiento.
9.Somatización de las situaciones. Cansancio, dolores físicos sin una base de enfermedad real.
10.Dificultades para manejar los conflictos y las situaciones estresantes.

La base de todos estos indicadores es la ausencia del amor incondicional por parte de los padres. La falta de confianza intrínseca en el niño o niña, por lo que es, no por lo que hace, hace mella en la autoestima de los menores. 

Un ambiente nocivo donde las agresiones verbales están al día, los reproches, los gritos son la forma de comunicación de los sentimientos, hace que las personas vayan creciendo sin el sentimiento de auto confianza y seguridad en sí mismos, tan necesarios en el desarrollo equilibrado de la personalidad. 

Existen varios recursos oficiales para información, orientación o atención de situaciones de ayuda al menor. Entre todas, destacamos hoy la Fundación Anar (teléfono 900 20 20 10) que desde 1970 ayuda a niños y adolescentes en situación de riesgo.
Compartimos un pequeño video de presentacion: ANAR Fundación de Ayuda al Menor



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