lunes, 2 de enero de 2017

No me digas que me quieres por redes sociales

El móvil duerme contigo todas las noches. Le pones un grado de sonido bajo para que no te despierte de forma alterada, lo suficientemente alto para que puedas cogerlo y atender alguna llamada de urgencia.

Le tienes desactivados, desde hace tiempo, los sonidos de alerta de entrada de WhatsApp, Twitter, Instagram, Linkedin y correo electrónico porque desde hace poco, cada entrada de información te daba un pequeño campanillazo y tú acudías pronto a ver quién te escribía. Ya no coges el móvil a golpe de sonido "pib", si bien esa costumbre, que odias, de querer ver inmediatamente quien te envía algo se ha pegado a tus costumbres como un olor. Pero no puedes prescindir del móvil, de tal forma se ha hecho imprescindible para tu conexión con el mundo.

Esta mañana, de forma autómata, le das volumen y empiezas a ver el número de WhatsApp que te han entrado. Como estas en varios grupos, y celebramos las fiestas de año nuevo 2017, las cifras son alarmantemente altas. Y. empieza el proceso de lectura uno a uno de los mensajes escritos, llenos de emoticones, el visionado de videos que ya has recibido más de una vez, las grabaciones de voz con chistes de mal gusto, o por lo menos a ti te lo parecen… Sin darte cuenta has pasado bien 45 minutos mañaneros en ver, escuchar, administrar, archivar, reenviar o borrar cientos de mensajes que te dan la falsa sensación de estar conectado. Y el día no ha hecho más que empezar.

De pronto, ahí está, en un mensaje público de Facebook, una declaración de amistad y amor de una persona de la que hace tiempo no ves. La frase es estándar, y bien podría ser sustituida por cientos de frases parecidas. En un momento, te emocionas, te conmueves, para pasar rápidamente a una sensación de vacío. No es la vía adecuada las redes sociales, te dices.

Sin embargo, en vez de darle a “me gusta” o a contestar públicamente con otra frase hecha, esta vez escribes: No me digas que me quieres a través de Redes Sociales. Sin más explicaciones. Porque lo que de verdad quieres decirle, y lo harás a través de una conversación directa por teléfono, por mail, por carta, por Skype o por video chat, de persona a persona, que los sentimientos, para que lleguen de verdad, requieren de intimidad, de un cierto tiempo de calidad, de presencia, con autenticidad, con la verdad que nace del corazón y que no requiere de un escaparate público, donde no se sabe bien cuál es la división entre lo comercial y lo auténtico.

Directora Educar Hoy



Rosa Estañ Homs
Coach Profesional – Formadora
Directora de Educar-Hoy y de 
Escuela Esmeralda, Educacion e Inteligencia Financiera

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