jueves, 9 de febrero de 2017

¿DIFÍCIL O IMPOSIBLE? TÚ DECIDES

Curioso cuanto menos resulta especificar el límite entre estos dos términos, sobre todo, considerando lo que abarca cada uno de ellos. Con frecuencia, desde la perspectiva individual se suele considerar que si un resultado no se consigue en un número determinado de ocasiones adquiere el título de difícil, y si se sigue intentando y el resultado no es el que se espera, ya pasa al grado de imposible; incluso hay ocasiones que de antemano ya se catalogan de imposibles. En este sentido, es en el arranque, en el planteamiento de la acción donde podemos empezar a hacer aguas: ¿ese objetivo que te marcas es tuyo o crees que es tuyo?, ¿decides o crees que decides?, ¿haces y eres, o bien, haces vs eres?
Singularmente, la toma de conciencia para lo que decimos resulta vital, clave, fundamental, ya que desde ahí conseguiremos los (como mínimo) tres ingredientes básicos para la consecución de un objetivo:

  • concreción consciente, recurso con el que habilitaremos lo realista de ese objetivo, ya que no es lo mismo “querer llegar a la luna” de forma metafórica que con autenticidad en la argumentación personal, síntoma de planificación de acción.
  • Constancia, entendida como llevar a cabo una/s acción/es, en un tiempo determinado y de forma eficiente: el camino a seguir para tu objetivo.
  • Identificación de tu rol, ante esa meta que te propones, ¿cómo te ves y adaptas: creador o creativo, actor o activo, pensador o pensativo, razonador o emotivo?

Si bien es cierto lo que expusiera Descartes con su Pienso, luego existo, pero eso no es todo... Siento, luego existo es un complemento muy necesario. Tú decides.


La posibilidad es la intervención de la inteligencia sobre la realidad



Profesor- Coach Humanista- Formador



Colaborador de Educar-Hoy y Escuela Esmeralda

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